EL CUIDADO
DEL ASEO PERSONAL
Aunque la piel es una barrera contra los agentes patógenos que
atacan el organismo humano, muchos microorganismos viven y se reproducen en
ella si encuentran condiciones favorables, por ejemplo, la suciedad. La higiene diaria es un elemento de buena salud
porque remueve el polvo, sudor y células muertas que se desprenden de su capa
superficial. Conviene usar un jabón neutro, que no irrite la epidermis. Algunas
partes de nuestro cuerpo merecen especial dedicación, como el cabello, las
orejas, el cabello, los pies, la zona ano genital. Después del baño hay que
secarse bien para que no queden zonas húmedas, fundamentalmente entre los dedos
de los pies, donde aparecen micosis.
Otra medida de higiene personal que debemos incorporal como algo
habitual es lavarnos las manos con jabón inmediatamente después de salir del
baño, y antes de comer o de tocar un alimento.
LA
IMPORTANCIA DEL EJERCICIO FÍSICO
Está comprobado que realizar ejercicios físicos o practicar un
deporte ayuda a conservar la musculatura (parte fundamental de la función de
sostén, movimiento y protección del cuerpo), remodela la silueta y nos permite
respirar mejor (lo que favorece la oxigenación de las células).
La actividad física está recomendada en todas las edades, aunque
antes de empezar a realizaras hay que consultar con un médico, quien
recomendará, además, el tipo d ejercicio o deporte, la intensidad y la
frecuencia con que se puede practicar.
LA ELECCIÓN DE LA ROPA
Es importante, además de la limpieza, tener en cuenta el material
con el que este confeccionada la ropa que usamos y su tamaño. Las prendas de
nailon no absorben la humedad del cuerpo como las de algodón y pueden producir
micosis o alergias. La ropa muy apretada no es muy buena para la circulación ni
para a ventilación de la epidermis.
DISFRUTAR DEL AIRE LIBRE
La vida en las grandes ciudades implican la exposición diaria a
factores agresivos, aunque los tengamos incorporados a nuestra rutina:
encierro, contaminación visual y auditiva, atención permanente en la calle para
evitar accidentes, amontonamiento de gente. Por otra parte, las obligaciones
diarias pueden imponernos a veces exigencias que nos superan. A todo esto se
suma el ritmo acelerado de la vida cotidiana, lo que trae aparejado todo tipo
de problemas psicológicos y físicos, como la ansiedad, a disminución de la
audición y de la vista, cansancio, fatiga, estrés y una larga lista de
dolencias. Una forma de contrarrestar la agresividad de medio urbano es
disfrutar de los espacios verdes, tratar de disponer de un momento en el que
podamos tomarnos un respiro para relajarnos. Otra buena idea es pasar un día en
un parque o un club, estar en contacto con pantas y animales, tomar sol, hacer
un deporte, relajarnos.
Las consecuencias de las actividades al aire libre son favorables
para nuestra salud, ya que tomamos oxígeno, ejercitamos una visión de larga
distancia y nos distendemos, logrando así un equilibrio emocional para evitar
situaciones de conflicto.
Bibliografía:
Educando Plus:
Enciclopedia temática para todos/ colaboración especial de María Amalia
Fones...
[et al.] y Equipo
Editorial.- - Montevideo, Rep. Oriental del Uruguay: Arquetipo
Grupo
Editorial, 2010
Muy buena información 👍
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